El Orinoco y yo, editado porArcopress y escrito por la singular Marisa Mestres - intervino en la película El Padrino II, de Coppola y viviórodeada de artistas como Dalí o Rusiñol- recoge la experiencia vital de unamujer barcelonesa que a finales de los cincuenta del pasado siglo se trasladó ala Guayana Venezolana para reunirse allí con su marido, un ingeniero contratadopara la puesta en marcha de una central hidroeléctrica.
Aunque no se le puede considerar un libro de viaje al uso, la autora narrade primera mano el asombro de una españolita de la época ante una geografía ycultura radicalmente distintas y contagia al lector su fascinación ante lomajestuoso del entorno natural: animales salvajes, enclaves de sobrecogedorabelleza, tribus casi salidas de la Edad de Piedra... Un escenario único parauna peripecia de las que se suelen definir como de película.
El libro comienza con su llegada a la Guayana de Venezuela desde Madrid, lazona más tropical del país, tal vez la más espectacular del orbe, condeslumbrantes selvas cuyas noches son toda una sinfonía; torrentosos ríos quepueden generar la electricidad que precisa un continente; saltos de agua comoel del Ángel, con casi mil metros de caída libre; inalcanzables tepuis que, aunteniéndolos a la vista, desafían la más febril imaginación; cimas comoSarisiniñama, que son como un mundo dentro de otro.
La propia autora es un personaje en sí mismo, pues su infancia (comosobrina del pintor Félix Mestres) transcurrió rodeada de artistas como Rusiñolo el propio Dalí. Años más tarde, y ya en Venezuela, se dejó ver en un par desecuencias de todo un clásico de la historia del cine: El Padrino II, de Coppola.
El libro incluye un extenso cuadernillo gráfico con imágenes de la época,complemento idóneo para un texto, cuya pretensión,según narra la autora en suinstrucción, “es la de que fuera de agradable lectura para el amante de estetipo de aventuras poco frecuentes”.
Marisa Mestres (Barcelona, 1928). Participó en exposiciones de pintura enEspaña, Venezuela, República Dominicana y Estados Unidos, y ha sido distinguidacon varios premios internacionales. Ejerció como profesora de pintura endiferentes países, editó un periódico sobre Arte y Relaciones Humanas y hadictado conferencias sobre sus experiencias en la selva venezolana.
En Santo Domingo intervino en la película “El Padrino II”, de Coppola.Tiene el título de capitán de yate y ha tomado parte en importantes regatasinternacionales. Tras afrontar la crianza de cinco hijos y acompañar a suesposo en sus diferentes destinos laborales, ha recogido sus asombrosasvivencias en la Guayana en la presente obra.